El legislador y el nuevo régimen de protección al denunciante en el ámbito administrativo y de colaboración eficaz en el ámbito penal, aprobado por la Ley 20542

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Por: Orlando Vignolo Cueva

Resumen: El presente artículo tiene por objetivo analizar y matizar exhaustivamente el contenido de la LPACE en contraste con la Ley de Procedimiento Administrativo General (LPAG), especialmente su artículo 5°. Queda destacada la ambigüedad y la pobreza léxica de las disposiciones, así como enunciados los problemas que trae, para una eficaz y adecuada interpretación. Se analiza, además, la razonabilidad del hecho de que quien denuncia un procedimiento como injusto o arbitrario pueda ser legitimado como parte interesada en el proceso. Otro de los puntos ejes del artículo es la confusión de las materias reguladas por ambas leyes, a raíz de la mencionada pobreza léxica.

Palabras clave: LPACE; LPAG; Administración Pública; Entidad; Denunciante; Contraloría General de la República; Servicio Público.

Orlando Vignolo Cueva es Doctor en Derecho Administrativo por la Universidad de Zaragoza (España). Abogado por la Universidad de Piura. Socio del Estudio Vignolo y Reyes Arrese (VRA Abogados). Vocal de la Sala Especializada en eliminación de barreras burocráticas del Tribunal de INDECOPI. Profesor ordinario asociado de Derecho Administrativo de la Universidad de Piura.

«Quiero dejar claramente establecido, que este trabajo plantea valoraciones jurídicas de índole puramente académico, con argumentos que intentan ser medianamente equilibrados. Esto último, de manera reforzada, debido a que la materia de la presente Ley involucra institutos tan esenciales para la ciencia jurídico-administrativa como la cláusula del Estado de Derecho y la correspondiente proscripción de la arbitrariedad, los varios principios constitucionales agrupados alrededor de la cláusula del Estado Democrático tales como la participación ciudadana, transparencia y control, todos ellos mezclados e intentados de ser practicados en nuestros sistemas de empleo público atiborrados de divergencias, torpezas, desórdenes y debilidades. Adicionalmente, debo indicar que las opiniones vertidas en este artículo son estrictamente personales y no involucran a la posición institucional de la Administración Pública en la cual sirvo».